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Nigo; moda de culto para los japoneses

Hace algunas semanas os hablábamos del divo hip hopero Pharrell que por triunfar en la música con su grupo N.E.R.D se autoproclamó diseñador de éxito y con derecho a vender camisetas de algodón a 100 euros, tan sólo porque él pensó que su nombre lo valía. Hoy nos vamos a la otra punta del mundo donde hay un fenómeno parecido pero a mucha mayor escala; A bathing bape. Y es que llevar una prenda Bape (cómo la llaman sus devotos seguidores) es símbolo de elitismo en el país nipón, donde los jóvenes siguen las modas con un fanatismo extremo.



A diferencia de Pharell, quien a su vez se asoció con el creador de Bape, Tomoaki Nagao ( más conocido cómo Nigo) en su firma Billionarie Boys Club, el japonés primero fue diseñador y después amplió su negocio a muchos más ámbitos. Peluquerías, tiendas de juguetes, una galería de arte, un café y finalmente un sello discográfico bajo su imperio triunfan en oriente. A día de hoy día tiene más de 20 locales entre Japón y Estados Unidos y ya ha hecho su primera incursión en Europa con una tienda en Londres abierta hace un par de años.



La exclusividad es uno de los puntos fuertes de la marca, aunque creo que hay cosas que sólo pueden pasar en Japón, cómo que en algunos locales se aplique la política de sólo una prenda por persona o que en otras te tengas que preinscribir vía online para después poder hacer tu compra. Lejos de lo que podéis pensar, el creador de Bape es una persona tranquila, tímida y sin ningún afán de protagonismo. Os dejo muestra de ello en este vídeo donde también podéis ver parte de su éxito en un reportaje que le dedicó la BBC.

Pedidos de Fredo

Hoy os dejamos con un mail que nos ha enviado Alfredo, el protagonista de nuestro pasado post “Camisetas de autor en Pin Pan Pun“, donde nos da sus impresiones sobre algunos pedidos que ha hecho a Tipo y Shirtcity:

Me llamo Fredo, estoy empezando a convertirme en un fan de las camisetas originales, de esas que no lleva nadie por la calle, de esas que los colegas te dicen “Qué guapa!…¿Dónde te la has pillado?”, incluso estoy haciendo mis pinitos como diseñador.

Últimamente he hecho algunas compras por Internet y quiero compartir mis impresiones con vosotros. Primero os voy a hablar de una tienda online, que antes era una tienda-postal, creo que existe desde hace muchos años. Se trata de las tiendas Tipo, esta tienda-postal siempre ha vendido discos a precios muy económicos y para los que no vivíamos cerca de grandes superficies era un buen método de conseguir discos “menos comerciales”. Bien, con el paso de los años, Tipo ha pasado a vender de todo. Muy mencionable es su apartado de camisetas divertidas, son diseños más o menos socarrones; los típicos de la marihuana, de frases graciosas y demás, pero de vez en cuando hay diseños que merecen la pena.

Aprovechando que siempre están de rebajas, me compré unos cuantos modelos. Ninguno superó los 7,99 Euros, a eso le sumas los 4,50 euros de Gastos de envío, y en 10 días mas o menos tienes el aviso de Correos para ir a recogerlos.

Tengo que deciros que la calidad de las camisetas es exquisita, todas son Fruit of the Loom, Heavy cotton, con una calidad de estampación que no esta nada mal. Vamos que la relación calidad-precio es inmejorable. Tengo una que me regaló mi hermano para la post-fiesta del día de mi boda, con un frac, que es la bomba, y la azul que veis en la foto de “A-toys”, que les regalé una a cada uno de mis mejores 3 colegas, que es muy chula. En resumen os recomiendo que echéis un vistazo a la página, siempre con modelos originales y muy económicos.

En segundo lugar os voy a contar mi desencuentro con la afamada tienda online de camisetas Shirtcity. La ciudad de las camisetas ofrece un montonazo de diseños a unos precios que rondan los 15-22 Euros por camiseta. Hace tiempo que me registré en la página y me suelen mandar todas las novedades, descuentos, etc…Hace poco recibí un código de Free-Shipping, es decir, que si hacia un pedido los gastos de envío eran gratis. La verdad es que tenia varios modelos vistos, pero siempre me habían parecido un poco caros, sobre todo, ahora que ando un poco escaso de “pasta”, en fin, me decidí a comprar la camiseta que veis en las fotos.

El dibujo es muy chulo y el color azul-hielo siempre me ha chiflado. Hice el pedido y me mandaron un email diciendo que estaba todo correcto, que en 4-5 días tendría la camiseta en casa. Hasta ahí todo “guay”, no esperaba menos de esta afamada tienda, lo malo, fue cuando recibí la camiseta. De primeras me sorprendió, te mandan un “panfleto” con las instrucciones de lavado y planchado, algo de agradecer, y también un código para un descuento de 5 Euros en próximas compras.

Procedí a ponérmela en cuanto entré por la puerta de casa. Nada mas abrirla note que no era el tamaño XL que suelo usar, me pareció un poco justa, pero me dispuse a ponérmela. En principio me entró bien, de hombros mas o menos, las mangas son no muy anchas y no muy largas, bien.

Ahora las pegas, el largo para ser una XL, puff, bastante cortito, y lo peor de todo el cuello. No sé si a vosotros os pasa, pero yo no soporto las camisetas éstas que se te queda el cuello ancho, que no se te pegan nada al cuello, bueno pues no me gustan. Además, al venir doblada la camiseta en plástico, el dibujo tenía desteñido un detalle amarillo y se manchó uno de los “mohais”. En fin, un poco desastre…menos mal, que solo me había gastado 10 Euros. He de deciros que la estrené hace poco y que “triunfó” bastante. No es incómoda aunque me la puse con una camiseta blanca debajo para evitar mi incómoda sensación de no llevar el cuello “como a mi me gusta”. Siempre he sido un poco raro.

Se me olvidaba deciros que en la espalda de la camiseta viene un cartelito diciendo que forma parte de Scribtee (ya sabéis, que son diseños que manda la gente, que entran en un concurso, y que luego hacen una tirada “limitada”). En este caso la tirada es de 1000 unidades, además la camiseta no tiene marca reconocible lo que quiere decir en el 99% de las veces, que va a encoger. A los hechos me remito porque no os quiero contar como me quedó después de lavarla. Parezco un ni-ni!

Resumiendo, a veces la Fama de una tienda no es directamente proporcional a la calidad y, también a veces, nuestras tiendas de toda la vida nos suelen tratar mejor. Esta es sólo mi opinión pero os recomiendo que compréis y hagáis vuestro propio juicio de valor. Yo, ya tengo el mio.

Un saludo a todos, nos vemos navegando.

Podéis seguir a Alfredo desde su blog : pilatesdelcalibre.blogspot.com

El precio ecológico del textil

La globalización es un proceso económico que hace el mundo más pequeño pero también más consumista. ¿Cuantas veces hemos visto niños de países africanos con camisetas del Barça o del Real Madrid? y ¿cuantos de vosotros podéis vestir como cualquier yanqui del otro lado del charco? pero en cambio ¿donde están aquellos tiempos en que se heredaba ropa de los hermanos, los primos o los vecinos? y ¿cuanto hace que no donáis ropa sino que simplemente la tiráis sin pensar en qué efectos puede tener eso para nuestro planeta?

Sí señores, hemos convertido el mundo en un sólo mercado en el que ganar más dinero a costa de los países pobres que explotan a miles de personas por un sueldo mísero, pero en el que además la contaminación masiva ya se ve como algo natural . El discurso ecológico que muchas empresas e instituciones pretenden transmitir queda muy bien cara a la galería pero los efectos prácticos dejan mucho que desear.


El río Citarum en Indonesia recibe grandes cantidades de residuos tóxicos procedentes de las muchas fábricas la mayoría téxtiles que vierten en él toneladas de desperdicios químicos.


Pero ¿qué papel juegan las prendas textiles en este entramado mundial? Está claro que las modas mueven a las masas pero desde hace unos años el precio a la baja de muchas prendas que podríamos catalogar como “moda rápida” (al igual que comida rápida) hacen que el consumismo haya crecido gracias a la posibilidad de renovar el armario cada temporada por muy poco dinero. Nadie me negará que si en vuestro entorno tenéis a chicas jóvenes lo veréis mucho más claro. Multinacionales ofrecen prendas a precios muy asequibles que permiten a millones de mujeres seguir la última moda por muy poco dinero. Por ejemplo según las revistas de moda esta temporada se van a llevar las rayas tipo marinero, las flores y camisetas retro ochenteras ¿quién va a dejar de comprar todas estas prendas por una cuestión ecológica?

Mientras tanto las prendas que ya no caben en nuestro armario o que no son “in” este año, acabarán en un vertedero sin más pensamiento de si algún día volverán a ponerse de moda ahora que se lleva tanto lo vintage. La producción de tal cantidad de ropa, y lo que es peor, miles de toneladas de residuos que ésta produce tienen un impacto ambiental sobre el que pocos se paran a pensar.


© foto de: csm2mkrtw

Los niños también son una obra de mano muy barata. Muchas de las multinacionales más conocidas siempre han estado en el ojo de mira por este tema.

Consumir ropa cómo si fueran prendas de usar y tirar no sólo afecta al Medio Ambiente del planeta y si no parémonos a pensar por un momento donde se producen las prendas que solemos vestir. Efectivamente, más del 70 % ha sido fabricada en países en desarrollo como China o Índia. ¿Habéis hecho la prueba de revisar vuestro armario haber cuantas prendas han sido producidas en países ricos? Seguro que muchas menos de las que pensáis. No es casualidad que los países industrializados sitúen sus plantas de producción en países en desarollo. Mano de obra muy barata (un trabajador chino puede cobrar unos 60 euros al mes trabajando 40 horas semanales), muchos trabajadores dispuestos a trabajar y materias primas a precios irrisorios en comparación con occidente. Sólo hace falta decir que los norteamericanos compran una media de mil millones de prendas hechas en China, 4 por cada ciudadano. Desde la eliminación de las cuotas textiles de China el 1 de enero de 2005 las importaciones se han disparado. Sólo en los primeros cuatro meses de ese mismo año las ventas de ropa china en Estados Unidos se multiplicaron entre un 1.300% i un 1.500%, así que imaginaos las cifras que se deben alcanzar hoy en día.

La compra compulsiva de ropa innecesaria es una de las enfermedades del siglo XIX

En medio de esta vorágine de explotación, desigualdad y consumo aún encontramos la esperanza del comercio justo y de prendas ecológicas respuetuosas con el medio ambiente. Prendas confeccionadas en algodón orgánico, cáñamo, bambú u otras fibras cultivadas de manera sostenible sin usar pesticidas ni otro tipo de productos que dañen al Medio Ambiente. Pero pese a que este tipo de prendas están en alza sólo con un ejemplo nos damos cuenta de todo el camino que queda por hacer: hoy en día el algodón orgánico tan sólo representa el 0,03% de la producción mundial de este tipo de fibra.



Campos de algodón orgánico y cáñamo

Aún así por más que hagan los productores todo empieza en nosotros; los consumidores. Parecen tonterías pero pueden servir para mucho: usar detergentes que se puedan utilizar a temperaturas bajas, alargar la vida útil de las prendas de vestir cuidándolas mejor, comprar menos compulsivamente cosas que no necesitamos y reciclar aquello que ya no vayamos a usar. Pequeños gestos que pueden significar mucho si todos nos concienciamos de que no siempre podremos maltratar nuestro entorno de esta manera.

Las primeras consecuencias ya se están dejando notar y según el World Wide Fund for Nature (Fondo Mundial para la Naturaleza, WWF por sus siglas en inglés) en 2050 humanidad necesitará los recursos de dos planetas como la Tierra. Aunque lo parezca no pretendo dar lecciones de moralidad, porque está claro que no puedo excluirme del consumismo masivo, pero sí hacer una pequeña reflexión sobre lo que nos espera si no ponemos un remedio inmediato. Por poco que puedas hacer de algo servirá, así que si este post te ha dado qué pensar pon tu grano de arena de la forma que quieras porque sólo con una acción masiva podremos salvar todo aquello que nos ha dado el planeta.

Datos extraídos del artículo “Residuos de la costura
1001 gracias a @deniman que nos recordó que teníamos este post en el baúl 🙂